«Descubrimos con alegría la cortesía de la gente de Cuernavaca»

Cuernavaca para siempre.

Me llamo Gréogy Sacré y soy estudiante en licenciatura de comunicación en Bélgica, un país con 11 millones de habitantes, la mitad de la ciudad de México. Pasé mis 4 últimos meses aquí en Cuernavaca y les voy a contar mi experiencia increíble en esta ciudad al otro lado del mundo.

¿Cómo llegué aquí? Mi escuela tiene contactos con escuelas del extranjero para intercambiar estudiantes. Así, tenía la oportunidad de elegir el destino de mis sueños, pero con un sistema de selección que deja a los mejores estudiantes ir donde quieren. Me mandaron aquí, en la quinta ciudad que elegí: Cuernavaca.

Entonces, sin conocer nada de este país aparte de los estereotipos como los cactus, el tequila y los hombres co bigote y sombrero, llegué con mi maleta a la Universidad Internacional, el instituto que nos recibió a mis tres compañeras y a mí, con mucha atención. En este momento descubrimos con alegría la cortesía de los habitantes de Cuernavaca y en general de todos los mexicanos».

Rápidamente empecé a tener amigos que encontré en mi universidad o en la casa de estudiantes donde vivo aquí. Me invitaron a su casa para comer o hacer la fiesta, me llevaron a los mejores bares de la ciudad, los antros y me enseñaron los monumentos y pueblos en Cuernavaca y afuera. ;me enseñaron también el vocabulario necesario para sobrevivir en un país donde las palabras como «wey», «chela» y «no mames» se usan como conjunción en cada frase.

Me acostumbré a la vida en México y encontré también las partes más feas de este país; tienes que ser prudente todo el tiempo, no puedes caminar por todas las calles de noche porque puede ser peligroso y todo ese tipo de costumbres que pueden enojar con el tiempo. Mis amigos me contaron las cosas malas que se pueden producir y tuve un poco el sentimiento de perder unos derechos que me parecen evidentes en mi país. Pero afortunadamente no viví ninguna experiencia penosa aquí (espero que va a seguir así hasta mi regreso).

Al día de hoy, me queda un día en Morelos antes de irme al este del país para un recorrido antes de volver a mi tierra nativa. Tengo muchas ganas de conocer otras partes de México y contar todo lo que vi aquí a mi familia y a mis amigos, pero una cosa es cierta, voy a extrañar la alegría de México, y sobre todo, de Cuernavaca.

*Estudiante en el IHECS, te  texto fue entregado en su última semana de intercambio estudiantil.

Publicación del 20 de Diciembre de 2014.