“Un ojo al gato y otro al garabato»
México está lleno de frases populares las cuales han pasado de generación en generación y se han arraigado entre la población; aunque sabemos cuándo y cómo aplicarlas, algunas veces no sabemos de dónde provienen o cómo se originaron. Una de las frases usadas es “un ojo al gato y otro al garabato”.

Origen
Esta famosa frase tiene su origen en las cocinas mexicanas. Las cocinas de antes eran diferentes; en las cocinas se colocaba este gancho, del cual se colgaba una canasta en las vigas de las cocinas que puede ser de fierro o de madera, de forma irregular. Este gancho fue concebido para mantener fresca la comida en las alturas de las cocinas en tiempos donde no había refrigerador (época novohispana).
De igual manera, la comida se mantenía segura, ya que carnes y pescados son muy apreciados por los gatos.
Como se sabe, el gato es un animal bastante ágil, por lo cual podía alcanzar los alimentos dentro de la cocina. Así, cuando un gato entraba a la cocina era muy probable que brincara para quedarse con algo de lo que se hubiese colgado en el garabato.
Las cocineras debían de estar pendientes del garabato que tenía colgado, algún alimento y también del gato bandido que quería apropiarse del comestible.
De ahí surge entonces este famoso dicho mexicano “Un ojo al Gato y otro al Garabato”.

Significado en la actualidad
En la actualidad, se aplica cuando se debe estar en dos cosas al mismo tiempo sin descuidar una u otra.
Crédito a quien corresponda por las imágenes

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