¡Ven al carnaval de Tepoztlán y llénate de diversión, magia y cultura!

El Estado de Morelos es rico en cultura, muestra de ello son los carnavales de la región. Los Carnavales inician a principios de cada año y cabe mencionar que son festejos espectaculares y de gran colorido, populares, pintorescos y muy alegres que bien vale la pena asistir, además de que viene mucha gente de diferentes lugares de nuestro País incluso del extranjero.

Particularmente, el carnaval de Tepoztlán  empezó a celebrarse en el año de 1852 y actualmente es uno de los festejos de mayor importancia en el Estado de Morelos en el cuál “El Brinco del Chinelo” ya es toda una tradición

Hablemos un poco sobre el origen y en que consiste el famoso “Brinco del chinelo”

Orígenes de los Chinelos

La danza de los Chinelos se remonta al año de 1807 en el pueblo morelense de Tlayacapan. La versión más difundida sobre su origen hace referencia a las rencillas que existían entre españoles e indígenas por la exclusión de estos últimos en la festividad de Carnaval.  En respuesta a este rechazo, los jóvenes indígenas comenzaron a disfrazarse cubriendo su rostro y vistiendo ropa vieja de distintos colores para imitar y hacer burla de las fiestas de carnaval organizadas por los españoles. Con el paso del tiempo, el atuendo original del Chinelo se vio enriquecido con diversos detalles estéticos; fue así como se comenzaron a utilizar máscaras de madera alusivas a al rostro de los colonizadores españoles para intensificar la sátira indígena.

El brinco del chinelo

Para ejecutar la danza de los Chinelos, los danzantes colocan las manos en el pecho y dan saltos al ritmo de una banda de música que acompaña su desfile por las calles. Según datos históricos, el peculiar brinco que realizan los bailarines es una remembranza de los saltos de alegría de la tribu prehispánica tlahuica cuando halló su tierra prometida después de un largo peregrinaje.

Vestuario del chinelo

 Al dar inicio el Carnaval, llega el momento de usar ésta elegante indumentaria que consta de:

  • Túnica. Una túnica de terciopelo, por lo regular de color negro, rojo y verde obscuro, elegante, con adornos de encaje o de piel de conejo en los hombros y en las orillas de las mangas.
  • Sombrero. El sombrero cónico, el cuál de todo el vestuario es el más difícil de elaborar, lleva adornos bordados a mano con lentejuela, chaquira y canutillo con imágenes de aztecas, flores o bien animales que representen a los barrios de Tepoztlán. Además, va acompañado de un hiladillo con perlas de plástico, pegadas unas con otras, que cuelgan alrededor del sombrero y en la parte superior del sombrero lleva brillantes plumas de avestruz.
  • Paliacate. Un paliacate de cualquier color, debajo del sombrero para cubrir la cabeza.
  • Mascada. Una mascada fina que se usa para cubrir el cuello y en las manos siempre lleva guantes blancos, sin perder la elegancia.
  • Máscara. Una máscara con barba puntiaguda y ojos claros. La máscara tien un significado especial ya que refleja el origen de la danza, ya que los habitantes al principio de los carnavales se burlaban de los hacendados españoles porque no se les permitían participar en sus fiestas antes de la Semana Santa. Las máscaras son elaboradas con tela de alambre, pintada en su mayoría de veces de color blanco, con las mejillas rojas, la barba es elaborada con pelo de res.
  • Volantón. El complemento es un volantón, que es una capa, con adornos que reflejan el espíritu de la persona que lo porta y es bordado o pintado a mano.
  • Zapatos. Al principio se usaban botas, pero últimamente usan tenis o zapatos cómodos.

El Día del Carnaval de Tepoztlán

Para iniciar la celebración se cantan las mañanitas en los distintos barrios y al dar las cuatro de la tarde, las comparsas están listas, entonces es cuándo dos Chinelos elevan la bandera, lo cual indica la señal para dar inicio a la célebre procesión. La Banda comienza a tocar sus instrumentos de aire y de percusión, y al ritmo del baile se llega hasta la plaza principal del pueblo, donde ya una gran multitud los espera. Ya aquí, las comparsas que representan a cada barrio, luchan por aparecer en primer lugar frente al público, al ritmo de la música, contagiando alegría y ambiente, los Chinelos intentan ejecutar con orden una serie de pasos. Se realizan dos vueltas a la plaza, en espera de que las últimas comparsas se unan al círculo, de pronto un silencio y entonces los músicos comienzan a tocar piezas dulces que sirven a los hombres como para invitar a bailar a las mujeres del pueblo.

Ven a vivir esta grata experiencia en compañía de familia y amigos del 2 al 5 de Marzo 2019 donde podrás disfrutar el aroma en las calles es peculiar, ya que son aromatizadas con las leñas de fogones los cuáles calientan los de platillos tradicionales de México como barbacoa, quesadillas, gorditas, chalupas, tlacoyos, cecina, y un platillo típico de Tepoztlán llamado itacate que son gorditas de maíz con manteca, bañado con crema y salsa y espolvoreado con queso rallado, tlacoyos de frijol chino o colorado, acompañados de pulque, tequila, cerveza, atole o champurrado.

Después de los antojitos no puedes olvidar probar los helados en las famosas “Tepoznieves” con sabores exóticos, como coco con ginebra, tequila con limón, arroz con leche, mango, elote y cajeta.

¡Ven a Tepoztlán, y llénate de diversión, magia y cultura!

Fuentes:http://morelosturistico.com, https://www.aboutespanol.com, http://www.protocolo.com.mx/cultura/chinelos-danzantes-al-ritmo-de-brincos/,